No metas el dedo en el pimiento rojo. Los 8 puntos imprescindibles para coger fruta en la tienda.

 

coger-fruta-pimiento-rojoUn buen número de establecimientos de alimentación permiten a los clientes coger las frutas y verduras. Pese a la existencia de una normativa española que prohíbe tocar los alimentos, es un hecho cotidiano dejar que cojamos lo que se nos antoje sin más “protección” que un guante de látex. O ni eso. El resultado es muchas veces un auténtico despropósito con la higiene y las buenas maneras que perjudica la calidad de los productos y puede que nuestra salud. ¿Qué podemos hacer al respecto?

Ver el escaparate de un supermercado, gran superficie o tienda que permite al cliente coger fruta y verdura es un espectáculo penoso. Esto suele ocurrir cuando han pasado unas horas desde su apertura. El desorden campa a sus anchas entre estantería y estantería mientras la manzana tocada y retocada va estropeándose cada vez a mayor velocidad. Las acelgas que podían estar frescas a primera hora aparecen rotas y caídas encima de otras verduras. El lamentable espectáculo que presenta el expositor de melones se debe a la cantidad de manos que han pasado por cada pieza por no saber escoger un melón de calidad. Y así podríamos seguir hasta el escandaloso comportamiento de quien está escogiendo fruta delicada como las uvas o las cerezas como si fueran patatas. El resultado final es fácilmente imaginable: fruta y verdura degradada cuyo destino final es el cubo de basura.

A la mayoría de las personas nos gusta tocar los productos que vemos. ¿Quién no ha rozado el marco de un televisor con la mano o ha sopesado la ergonomía de un secador? La cuestión es que este tipo de productos no van a sufrir un deterioro grave a no ser que los dejemos caer al suelo, y pueden ser adquiridos por cualquier otra persona sin miedo a que tengan mal sabor o les haga daño. Las frutas y verduras son los únicos productos frescos que algunos establecimientos permiten que el cliente coja. Nadie toca el pescado o la carne; por un lado, porque a ninguno le apetece mancharse y, por otro, porque puede que no queramos la pieza entera y no parece buen plan ponerse cuchillo en mano a cortar filetes. Las frutas y verduras no tienen esos inconvenientes y presentan un interrogante: el grado de madurez. Así que una forma de comprobarlo es el tacto.

 

NO METAS EL DEDO EN EL PIMIENTO. COGER FRUTA NO ES PONER LADRILLOS.

 

En cierta ocasión un cliente tocaba los pimientos rojos como si fuera un deporte. Pimiento para arriba, pimiento para abajo haciendo caso omiso de las llamadas de atención hasta que metió -literalmente- un dedo en uno de ellos. Por supuesto, hubo que recolocar la exposición y retirar el pimiento maltratado. Este caso ocurrió en una tienda que no permite a los clientes tocar el género así que podemos imaginar a los extremos que se pueden llegar donde sí se permite. ¿Qué debemos y no debemos hacer en estos casos?

 

  • La fruta no debe apretarse. El aspecto permite en muchos casos comprobar cómo está de madura así como el roce de su piel y su dureza. Una leve presión en una parte de la pieza es más que suficiente.
  • Coger y dejar la misma pieza una y otra vez en su caja o expositor acaba estropeándola.
  • Oler una fruta es tan poco higiénico como de mal gusto. Lo que no nos llevemos puede adquirirlo otra persona o también puede acercarla a su nariz. ¿Olemos una sardina antes de comprarla?
  • Las uvas deben cogerse únicamente por su rabo y con suma delicadeza.
  • Coger fresas o cerezas supone echar el ojo a lo que queremos y meterlo en la bolsa. Cogerlas y dejarlas hará que se estropeen muy rápido y eso sin contar que le hayamos clavado alguna uña en el proceso. Igual que las uvas, son frutas extremadamente delicadas.
  • No usar guantes o una bolsa de plástico aumenta el riesgo de arañazos y gérmenes.
  • Aunque las hortalizas son más sufridas y soportan mejor nuestra torpeza debemos aplicar los mismos hábitos que con las frutas teniendo presente que algunas son delicadas, como la acelga, el tomate o la lechuga.
  • Elegir un establecimiento donde alguien nos pueda atender para no tener que preocuparnos por todos los puntos anteriores.

 

Así que ya sabes: no metas el dedo en el pimiento, ni en el tomate, ni estrujes la lechuga como si fuera un estropajo. Utiliza estos 8 puntos básicos para escoger los alimentos y ganaremos todos en calidad, salud y civismo. Además puedes leer estos consejos para que tu elección sea perfecta.

 Recomendado para el pulpo del garaje.

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